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Redacción
Viernes, 18 de noviembre de 2016
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ENTREVISTA JÓVENES EXPATRIADOS

Clara Sapena Peiró: “Creo que si la situación en España hubiese sido más favorable ahora estaría allí”

Tiene 30 años, es gandiense y estudió en el IES Ausias March y luego en la Universitat Politécnica de València en el Campus de Gandia (EPSG) realizó Comunicación Audiovisual

[Img #34397][Img #34398][Img #34399][Img #34400][Img #34401]Clara hace casi tres años que vive en Grecia. Además, hizo el máster de profesor de Educación  Secundaria (antiguo CAP).


   
-Cuándo terminaste los estudios, ¿qué perspectivas tenías de trabajo?

-Terminé los estudios e intenté primero preparar oposiciones a FP de Medios Audiovisuales, pero variaron el temario ese año justo cuando cambió el gobierno PSOE a PP. El panorama en Valencia con el cierre de Canal 9 y a nivel local de Gandia TV no era muy halagador, aparte de la crisis financiera española. No encontraba un trabajo que me diese estabilidad en España.

 

-¿Y fue entonces cuando te planteaste salir fuera del país?
-Sí, por eso decidí irme un año a Holanda como au pair y mejorar el inglés y francés. Además, necesitaba despejarme del ambiente negativo de la crisis española.

 

-¿Eso fue en el año...?
-Me fui el mes de septiembre del 2012, estuve casi un año.


    
-¿Por qué decides volver?
-Me ofrecieron quedarme más tiempo pero yo me había puesto como límite un año y ya había cumplido mis expectativas.
Lo veía como una experiencia temporal ya que profesionalmente no me aportaba grandes retos.
Es una buena manera de conocer otras formas de vida y costumbres desde dentro de una familia en otro país. En mi caso vivía en otra casa con holandeses y una chica francesa pero pasaba una parte del día en la casa de la familia que me acogió.   

 

-Estuviste un año y ¿con qué expectativas volviste?
-Volví con la esperanza de encontrar un trabajo que me proporcionase mayor independencia económica y mejorase mi carrera profesional.

 

-En Gandia, ¿encontraste un trabajo temporal?
-Volví a España y entré en el Plan Empleo en el departamento de IT de l’Ajuntament de Gandia. Estuve tres meses en el plan. Cuando terminé me di cuenta de que no tenía un trabajo más estable después de todo y no me podía independizar. Barajaba la opción de irme fuera pero a un país con clima y culturalmente más parecido a España que Holanda.

 

-¿Enviaste currículums a empresas de diferentes países o sólo a Grecia?
-Realmente la idea de venir a Grecia fue un poco esporádica. Una tarde en casa pensé que si volviese a irme al extranjero buscaría un país culturalmente más cercano a España por lo que me vino a la cabeza Grecia. Claro, en ese momento pensé que la mayor crisis económica que existe en Europa es la de Grecia, pero aún así busqué ofertas y justo vi una para una empresa de atención al cliente en Atenas para españoles. No me lo pensé y envié el currículum.
Cuando ya ni me acordaba de que había enviado el currículum, a los dos meses me llamaron. Me hicieron un par de entrevistas y me dijeron que si quería me pagaban el billete para estar en tres semanas allí. Así que me fui sin pensarlo mucho a trabajar para el departamento español de Western Union. Trabajaba en un equipo con españoles, griegos, mexicanos, etc. Guardo muy buenos amigos y recuerdos de esa etapa.

 

-Entonces, si dices que trabajabas, ¿cambiaste de trabajo?
-Sí, estuve dos años en esa empresa Teleperformance y luego en febrero de este año dejé el trabajo. Conociendo la difícil situación en Grecia creí que podría ser que no encontrase trabajo y tuviese que volver, cosa que en realidad no me molestaba, pero como tengo pareja aquí era más complicado.

 

-¿Dejaste el trabajo por la crisis en Grecia?
-No, lo dejé por una decisión propia. Veía muy poca evolución en esa empresa y pocas perspectivas de cara a un futuro profesionalmente hablando. Pensaba que había grandes probabilidades de volver a España, porque en Grecia era muy complicado encontrar un trabajo con buenas condiciones (horarios, sueldo, etc…) además mi padre falleció hace un año de manera inesperada y eso tambaleó mi vida. Fue una época en la que me planteé muchas cosas.

 

-Y a partir de esa época difícil, ¿se abren las puertas?
-Creo que sí que podría haber tenido oportunidades al volver a España con la experiencia que he ganado al vivir fuera, hablar idiomas, tener una buena base educativa, etc. Mi idea era irme a Barcelona, pero a las dos semanas de dejar el trabajo me llamaron para hacer una entrevista para mi actual puesto como asistente de ventas de cruceros en Celestyal Cruises. Era una muy buena oportunidad. Finalmente conseguí el puesto de trabajo.

 

-¿Qué actividades realizas exactamente?
-Trabajo en ventas para el mercado español y latinoamericano en la única naviera de cruceros con base en Grecia. Tratamos de establecer colaboraciones con agencias de viajes de España, Portugal y Latinoamérica para que vendan el crucero. Celestyal Cruises es la única naviera que tiene puerto base en Grecia y visita las Islas Griegas, Turquía y también Cuba. Mi tarea consiste en promocionar los cruceros, enviar ofertas, acuerdos comerciales, hacer algunas traducciones, asistir a los agentes de viajes cuando tengan dudas, etc. Ocasionalmente también viajamos a ferias, en enero iremos a Fitur.

 

-¿Cómo es tu día a día en Grecia? ¿Tienes una calidad de vida parecida a la española?
-De lunes a viernes voy a las oficinas en el Puerto del Pireo. Trabajo de 9 a 5,  ya que aquí no tienen el horario partido cosa que me gusta bastante, aunque echo de menos las siestas. Después vuelvo sobre las 6 a casa y las tardes las ocupo en actividades como pilates, clases de griego o ahora me apunté a clases de piano. Otros días quedo con mis amigas a tomar un café o salgo con mi novio Efthymis (sí, es uno de los nombres que nos suenan tan raro en griego). La calidad de vida es parecida a España aunque a veces siento que aquí están un poco por detrás en aspectos como la organización, la burocracia, limpieza de las calles y mantenimiento del espacio público.

 

-En cuánto a la economía griega ¿cómo se ve desde dentro del país? ¿Está tan mal como nos cuentan?
-La economía griega es un tema bastante complejo de explicar. Desde mi punto de vista están bastante peor que en España y sobre todo hay un clima de desesperanza. Es una crisis que va para largo y está manteniendo estancados a los griegos en cuanto a infraestructuras, desarrollo, etc. Pagan unos impuestos brutales y esto no favorece al pequeño comercio que es una gran parte del impulso económico del país. Hay un desencanto debido a que Tsipras no ha cumplido con las expectativas después de que la Unión Europea pegase el mazazo y dijese que aquí Grecia va a cumplir con las imposiciones que ellos estiman. Creo que ahogar más a los griegos con el Tercer Rescate, pagando impuestos para saldar la deuda no es una solución para que salgan a delante. No obstante, ellos mantienen un carácter muy íntegro que a veces es admirable. Cuando empezó el “corralito” en los medios de comunicación se daba una imagen apocalíptica pero los griegos supieron mantener una actitud tranquila, son muy pacíficos y sobre todo creo que tienen un sentido de unidad y respeto que nosotros no tenemos. Creo que han sabido luchar por sus derechos de manera admirable pero simplemente no se les escuchó porque no interesaba a la UE.

 

-Siendo los griegos los que peor están, ¿son los más solidarios?
-Así es. Han acogido a los refugiados, se han ofrecido muchísimos voluntarios y se han creado asociaciones para ayudarles aunque no tienen el apoyo y el dinero que deberían para proporcionarles la atención que necesitan. En cuanto a integridad y respeto deberíamos aprender de ellos.

 

-En cuánto a la forma de ser, ¿cómo describirías a los griegos?
-Atenas es una ciudad con mucho ambiente en la que puedes salir cualquier día y vas a encontrar las cafeterías llenas. Los griegos tienen un carácter muy parecido al español en ese sentido.

 

-¿Cuál es el sueldo medio?
-Si piensas que un sueldo mínimo está sobre los 400 euros, no entiendo cómo pueden pagar 3 euros por un café.

 

-¿Y en cuánto a vivienda?
-Si hay algo que es más barato son los alquileres. Puedes tener una casa cerca del centro por 300 ó 400 euros al mes e incluso pagando menos dinero. Lo que ocurre aquí es que la mayoría de casas se alquilan sin amueblar y los edificios son viejos por lo que no se encuentran tantas casas reformadas o de nueva construcción.

 

-En cuánto a la comida, ¿puedes hacer una comparativa con la española?
-El supermercado es más caro que en España. No se encuentran muchos productos precocinados e importan mucho de otros países. Puedes ver productos en los que las etiquetas están en otro idioma y encima hay una pegatina en griego. Una pizza congelada, siempre pongo este ejemplo, te puede costar cuatro euros fácilmente. Tres latas de atún cuestan entre 3 y 4 euros. Vale la pena irte a una taberna y con 9 euros cenas o comerte un Souvlaki (es tipo Kebab pero al estilo griego) por 3 euros. Otra opción barata es comprar el comercios locales de barrio.

 

-Y los servicios como por ejemplo la luz, ¿cómo está respecto a España?
-La electricidad cuesta entre 60-70 euros al mes. Aquí en muchos edificios compran petróleo para calefaccionar las casas los meses de invierno, pero el problema es que es para todo el edificio. Nosotros, por ejemplo, no podemos poner porque la mayoría de los vecinos no quieren pagarlo y dado que es central no podemos regularlo. Este es otro de los signos de la crisis.

 

-Supongo que te ha sido más fácil introducirte en la sociedad griega, a través de tu novio…
-Sí creo que me he integrado bastante. Sí miro hacia atrás y pienso que solamente conocía los tópicos del yogur (que por cierto para ellos no es un producto estrella como lo es el jamón para nosotros), la Acrópolis y el Xronia que Xronia del anuncio... creo que estoy muy bien adaptada. Ya me comunico medianamente bien en griego, bajo a la calle y me saludan los vecinos de las tiendas, trabajo rodeada de griegos y chipriotas, y tengo a mi novio griego... ¡Qué más puedo pedir!
Las familias y los griegos en general son muy cercanos, tienen ese espíritu de hospitalidad que te hace sentir cómodo. La familia de mi novio me ha aceptado desde el principio y me he sentido muy acogida en su casa. Nunca me he sentido discriminada por ser española desde que vivo aquí. Al contrario, si dices que eres español ganas muchos puntos. Yo siempre digo que los griegos son como nuestros primos.

 

-¿Tienes pensado quedarte o en tus planes está volver?
-De momento tengo pensado quedarme aquí dado que cuento con un buen puesto de trabajo con condiciones bastante buenas si comparamos el mercado laboral griego, y aparte por mi novio al que conocí al poco de establecerme aquí, por todo ello es más difícil volver cuando aquí tenemos una estabilidad.

 

-¿Tu familia qué opina del paso que has dado?
-Opinan que si yo soy feliz quieren lo mejor para mí, pero claro, estoy muy lejos. No hay vuelo directo desde Valencia y necesitas hacer escalas a veces imposibles para ir o venir aquí de visita, aparte del dinero que supone. Intento ir a Gandia cada 3 o 4 meses y todos los días hago Skype con mi madre. Para mí es importante mantener las relaciones porque la mayor parte de la gente a la que quiero está allí.

 

-¿Qué extrañas de Gandia?
-De Gandia extraño muchas cosas porque yo soy muy gandiense (esto lo escribo riéndome). Echo de menos comer en casa con mi familia, ir a tomar café a La Plaça o al Cafenet con mis amigos, salir de Destapa’t, las Fallas, hablar en valenciano, la playa de Gandia, Varadero... ¡Muchas cosas!

 

-Finalmente, ¿sientes que has sido expulsada de tu país por la situación laboral y económica?
-Creo que en parte sí, que la situación económica del país ha hecho que muchos jóvenes hayamos tenido que emigrar por falta de oportunidades. Nos vendieron que había que estudiar en la Universidad, tener un máster, hablar tres idiomas para luego ofrecernos un trabajo precario con el que ni siquiera poder pagarte un alquiler. Yo no me iba a quedar quieta viendo cómo pasaban los años. Creo que las decisiones que he tomado son una opción personal pero si la situación en España hubiese sido favorable probablemente estaría allí ahora.

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